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Convocatorias

Reconocen a siete artesanos mexicanos en el 43 Premio Nacional de la Cerámica

Reconocen la maestría de siete artesanos mexicanos en el 43 Premio Nacional de la Cerámica

  • Siete artesanos del Estado de México, Guerrero, Guanajuato y Oaxaca serán premiados en siete categorías por su destreza y creatividad
  • Con este galardón se busca fomentar la recuperación de las técnicas y diseños tradicionales de la alfarería mexicana, así como estimular la creatividad de los artistas y artesanos del barro

Premio Nacional Cerámica 2019Cuatro ceramistas de trayectoria y tres de reciente generación, provenientes del Estado de México, Guerrero, Guanajuato y Oaxaca, quienes se han destacado por su trabajo en favor de la alfarería nacional, son reconocidos en el 43 Premio Nacional de la Cerámica que otorga el Gobierno de México, la Secretaría de Cultura y el estado de Jalisco.

Con el objetivo de fomentar la recuperación de las técnicas y diseños tradicionales de la alfarería mexicana, así como estimular la creatividad de los artistas y artesanos del barro, el Premio Nacional de la Cerámica llega a su edición 43 mostrando la extraordinaria creatividad de las manos mexicanas en esta rama artesanal, la más antigua del país.

En el salón Adolfo López Mateos del Complejo Cultural Los Pinos, los siete artesanos ganadores recibirán, cada uno, una presea de plata y un estímulo económico de 130 mil pesos. Verónica Martínez Parra fue acreedora al primer lugar en la categoría de Cerámica tradicional y Venancio Dionicio Andrés, en Figura en arcilla. Ambos son originarios del pueblo nahua de San Agustín Oapan, Guerrero.

Asimismo, los mexiquenses provenientes de Metepec, Germán Vázquez Montoya en la categoría de Alfarería sin plomo y Rodolfo Sánchez Fierro, en Cerámica navideña; así como José Antonio Ayala, de Ixtapan de la Sal, en el rubro de Escultura en Cerámica.

Abel Ávalos Guerrero, de Dolores Hidalgo, Guanajuato, también es reconocido en la categoría de Cerámica en miniatura; al igual que Fernando Peguero García del pueblo zapoteco de Santa María Atzompa, Oaxaca, por Cerámica contemporánea.

El jurado calificador estuvo conformado por 12 miembros, algunos especialistas en arte popular y también por ceramistas de oficio, quienes se encargaron de evaluar las obras bajo el criterio de originalidad, diseño, calidad, dominio técnico, presentación y ejecución completa.

Tres de los siete artesanos galardonados son jóvenes, lo que habla de la continuidad de la tradición, el amor por el oficio y el patrimonio cultural inmaterial presente en las técnicas y los saberes ancestrales que se revitalizan en cada edición.

Este premio es organizado por el Consejo de Premiación, que está integrado por Presidencia de la República, Secretaría de Cultura, Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), Gobierno del Estado de Jalisco y Gobierno Municipal de San Pedro Tlaquepaque, Jalisco.

La creación de estas piezas son una muestra del desarrollo artesanal de México, en el que se amalgama el pasado y presente de nuestra historia. El origen de este arte popular es un saber intrínseco de los pueblos indígenas, que a su vez se enriqueció con las aportaciones de otras culturas luego de la llegada de los españoles al país.

La alfarería y cerámica o el arte de trabajar en barro, es una práctica que, aunque en esencia es sinónimo de tradición, los creadores han buscado nuevas expresiones plásticas: motivos, composición, formas, colores y conceptos.

Para la Secretaría de Cultura es muy significativa la entrega de este premio porque no sólo reconoce el oficio de alfarero, presente en todas las regiones con diversas formas, estilos y colores, sino porque es parte del patrimonio cultural inmaterial vivo de México. Es en la cerámica donde se refleja parte de nuestra historia, origen, identidad.

Desde barro natural o mezclado con distintas arcillas, en técnicas como el modelado, moldeado, torneado, vidriado, bruñido y decorado, y con acabados naturales o en diferentes matices por efectos del fuego, con este noble material se siguen realizando obras que maravillan a propios y extraños.

Este premio es también un compromiso por parte de las instancias que lo entregan, como una forma de continuar apoyando esta tradición, fortalecerla y siga siendo opción de vida para miles de artesanos que viven de esta actividad.

El Premio Nacional de la Cerámica se inscribe dentro de la Ley General de Estímulos y Recompensas Civiles del Gobierno de México. Las piezas de los ganadores formarán parte del acervo del Museo del Premio Nacional de la Cerámica Pantaleón Panduro, en San Pedro Tlaquepaque, Jalisco

Llega a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas el 6º Encuentro con la Música Norestense

Llega a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas el 6º Encuentro con la Música Norestense

  • Agrupaciones originarias de los tres estados del país ofrecerán conciertos que invitan a disfrutar, revalorar y preservar las sonoridades surgidas en la región
  • Participan Los Hermanos Soria, Esencias, Los Montañeses del Álamo, Grupo Tayer, Redova y Sotol y el grupo Mezkal, entre otras agrupaciones

Encuentro música norestense 2019Los fines de semana del 12 al 25 de octubre, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila se convertirán en sedes del 6º Encuentro con la Música Norestense. Agrupaciones consolidadas y de nueva creación serán las encargadas de mostrar la riqueza musical que comparten como región a partir de propuestas musicales y sonidos provenientes de géneros como la polka, redova, chotis, foxtrot, mazurka, huapango norteño, la canción ranchera y el corrido, entre otras.

Las agrupaciones que participarán en este encuentro rendirán homenaje a la memoria de dos figuras representativas de esta música: José Garza “Pepe Charango” (1954-2017) y Norteños de Río Bravo, cuya carrera quedó trunca el año pasado con la muerte de Elías y Cuitláhuac Hernández Gutiérrez, dos de los integrantes de la agrupación.

Grupo Tayer, Los Hermanos Soria, Esencias, Los Montañeses del Álamo, Redova y Sotol y el Grupo Mezkal son las agrupaciones que integran el cartel de este sexto encuentro. El público de todas las edades disfrutará de conciertos al aire libre en las plazas principales de Montemorelos y Linares, en Nuevo León; Juárez y Progreso, en Coahuila; y Matamoros, en Tamaulipas.

El Encuentro es organizado por las instancias de cultura estatales y municipales de los gobiernos de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, incluyendo Conarte y Tayer Cultura, en colaboración con la Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, en línea con el objetivo de construir una política integral que identifique y estimule tradiciones y prácticas culturales locales.

La tradición oral de la música del noreste es ya uno de los bienes patrimoniales que se han conservado y traspasado de generación en generación. Esta rica herencia de la cultura popular tradicional surge con sonidos cuya influencia viene desde la Colonia, las músicas mestizas y centroeuropeas que se arraigaron y adquirieron un estilo regional.

Hoy en día estas músicas se reinventan y llegan a nuevos públicos de todas las edades. Promotores culturales, investigadores, músicos e instituciones se dan a la labor de recopilar, preservar, difundir y crear nuevos espacios para la expresión de este legado.

El sábado 12 de octubre, a las 20:00 horas, en la Plaza Principal de Matamoros, Tamaulipas, se presentará el Grupo Tayer, reconocido representante de la tradición musical de la región con una trayectoria de 27 años. Su labor incluye la promoción y organización de las ediciones de este encuentro, teniendo como propósito el aprecio y disfrute de la música de la región.

Le acompañará otra gran agrupación originaria de Nuevo León: Los montañeses del Álamo, orquesta típica que conserva su vigencia, con un repertorio que revitaliza la música de antaño.

El sábado 19 de octubre, a las 19:00 horas, los habitantes y visitantes de Montemorelos, en Nuevo León, recibirán en la Plaza Principal a Redova y Sotol, quienes, desde su natal Saltillo, Coahuila, mostrarán su virtuosismo en la interpretación de las músicas tradicionales de la región. Después tocará el turno al Grupo Mezkal, quienes además de su proyecto musical, son multiplicadores con un semillero de niños que incursionan en la música del noreste.

Otro grupo neolonés que estará participando son Los Hermanos Soria. Con el acordeón, bajo sexto y voces han explorado en la construcción de un estilo musical propio con piezas del repertorio clásico y creaciones de su autoría.

El domingo 20 de octubre, a las 19:00 horas, en la ciudad de Linares, Redova y Sotol se presentarán de nueva cuenta, pero ahora acompañados del grupo Esencias, intérpretes del folclor nacional y particularmente de los ensambles regionales norestenses de cuerdas y fara fara.

Cerrará la velada nocturna la Reina de la Tambora de Linares, agrupación compuesta por una pareja de músicos, quienes también buscan que su joven hijo preserve el tradicional sonido compuesto por el ensamble de tambora y clarinete, característico en estos lugares.

Las presentaciones musicales concluirán en Coahuila, el jueves 24 de octubre, a las 19:00 horas, en la Plaza Principal Juárez. Abrirá los conciertos la banda Los Buitres, que nace como agrupación en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, son ejecutantes de la música tradicional en su ensamble de fara fara. Los Hermanos Soria y Los montañeses del Álamo participarán de nueva cuenta en este encuentro.

La presentación de los conciertos del jueves se repetirá el viernes 25 de octubre, pero esta vez con el público de Progreso, en la Plaza Principal. La música iniciará a partir de las 19:00 horas.

Pepe Charango y Norteños de Río Bravo

José Garza, también conocido como Pepe Charango, se distinguió como un custodio de la canción urbana y tradicional, dedicó más de cuatro décadas a la enseñanza musical y formó grupos de folclor latinoamericano y la Agrupación Cultural Pionero, A.C. Asimismo, fue cofundador y director del Grupo Tayer, que, como es bien sabido, se ha dedicado a la recopilación y difusión de la memoria musical del noreste del país. Durante 25 años Pepe Charango recorrió el país en festivales e impartió conciertos didácticos.

En tanto, los jóvenes de la agrupación Norteños de Río Bravo siempre se caracterizaron por su carisma en el escenario y por ser dignos representantes de la música tradicional de fara fara. Exploraron en la ejecución de la música norestense ensamblada con la danza folclórica durante un concurso nacional de talento.

En marzo de 2018, durante la 5ª edición del Encuentro con la Música Norestense, Norteños de Río Bravo se encargaron de cerrar las presentaciones con el concierto de clausura, durante el cual fueron ovacionados por el público.

37 años del Museo Nacional de Culturas Populares

37 años del Museo Nacional de Culturas Populares,

el primero en México dedicado a la cultura popular

  • “Exponer los propios logros de la vida de un pueblo, un nuseo vivo donde participen los creadores”, expresó Guillermo Bonfil Batalla, su primer director
  • Lluvia Sepúlveda, actual titular, comentó que una de sus metas es adelgazar la brecha entre la llamada “alta cultura” y la “baja cultura”, entre las bellas artes y el arte popular

EGUILLERMO BONFIL BATALLA ARCHIVO CID DGCPIUl 24 de septiembre de 1982 se creó el primer recinto museístico vivo de México: el Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP), único en su tipo, dedicado a las expresiones de la cultura popular y sus raíces indígenas y afromestizas.

Ubicado en el corazón de Coyoacán, en la Ciudad de México, este espacio abrió sus puertas para mostrar los múltiples rostros de las culturas y portadores de las tradiciones, costumbres y transformaciones artísticas que enriquecen nuestro patrimonio nacional.

Durante su gestión como director General de Culturas Populares de Conaculta (hoy Secretaría de Cultura), Leonel Durán Solís materializó la idea de este proyecto que venía gestándose desde hacía tiempo. Designó al antropólogo Guillermo Bonfil Batalla como su fundador y primer director.

Bonfil Batalla, junto con un grupo de colaboradores, impulsó este proyecto con la finalidad de “exponer los propios logros de la vida de un pueblo, un museo vivo donde participen los creadores”, dijo el antropólogo.

Este recinto ha tenido el propósito de ser un espacio abierto a la diversidad, al diálogo intercultural, al reconocimiento y respeto a la pluralidad de las culturas de México, mediante la difusión, documentación y promoción de iniciativas de los creadores de las culturas populares de nuestro país.

Lluvia Sepúlveda Jiménez, actual directora, señaló que se convirtió en un emblema “para todos los que somos estudiosos de museos. Porque planteaba una nueva forma de entender a una institución museística, cómo se expone el patrimonio y se habla de la cultura popular”.

La directora explicó que, en sus inicios este lugar fue sui generis, pues en él se abordaban las culturas indígenas y urbanas desde la realidad mexicana, en un momento donde lo normal era hablar de arte, pero desde la “alta cultura”.

Cientos de exposiciones temporales e itinerantes, talleres, conciertos, presentaciones de libros y discos, teatro, danza, gastronomía y exposiciones artesanales, entre otras expresiones culturales que nacen de las distintas regiones y entidades de México, han ocupado las salas de exposiciones y patios de esta construcción de influencia europea, catalogada como monumento histórico y edificada a finales del siglo XIX y principios del XX, durante la época del Porfiriato.

“Es un museo maravilloso, hay gente colaboradora de mucha experiencia que conoce muy bien su trabajo y eso facilita estar al frente. Hacer un museo es un trabajo en equipo, horizontal, donde cada participante es fundamental para ofrecerle al público una experiencia agradable durante su visita”, comentó Sepúlveda Jiménez.

El museo abrió sus puertas en septiembre de 1982 con la exposición “El maíz, fundamento de la cultura popular mexicana”, en la que se invitó a reflexionar sobre esta semilla ancestral y las transformaciones respecto a su valor cultural y económico.

En adelante se expusieron temas en torno diversos elementos de nuestra cultura como los obreros, los pescadores, el barrio de Tepito, el teatro, la lucha libre, el muralismo, el arte chicano, los fotógrafos ambulantes, el circo, los nacimientos, el arte popular, entre muchos otros temas que han llevado al visitante a reconocer la diversidad cultural de México.

Lo que se quiere lograr, apuntó Lluvia Sepúlveda, es adelgazar la brecha entre la llamada ‘alta cultura’ y la ‘baja cultura’, entre las bellas artes y el arte popular, con el objetivo de no dejar a nadie atrás. “Y esto también va encaminado a la no discriminación, al no racismo y comprender que la diferencia es parte intrínseca de nuestro país”.

Una de las metas es que los jóvenes de comunidades que dialogan con las artes visuales y las artesanías o la innovación en el diseño tengan un lugar aquí y “volvernos a posicionar como el gran Museo Nacional de Culturas Populares que siempre ha sido”, apuntó su directora.

Como muestra de esta visión, el pasado 3 de julio, abrió al público Toledo ve, exposición del maestro Francisco Toledo (17 de julio de 1940 - 5 de septiembre de 2019) la cual extenderá su periodo de exhibición hasta el domingo 10 de noviembre del presente año.

En estos meses ha recibido cerca de 32 mil visitantes de todas las edades. Se integra por 826 piezas de pequeño a gran formato y abarca desde artículos de la vida cotidiana que le sirvieron de inspiración al maestro Toledo, bocetos, prototipos, modelos y objetos intervenidos, hasta obras múltiples y piezas únicas de su autoría.

En torno a la exposición Toledo ve, se seguirán desarrollando actividades académicas, talleres, ciclos de cine y visitas guiadas que serán anunciadas en las redes sociales y en la página web del museo.

Para estas y otras actividades, el MNCP cuenta con varios patios al aire libre, además de las salas de exposiciones Guillermo Bonfil Batalla, Cristina Payán, María Sabina y Quinta Margarita 1 y 2. Asimismo, alberga al Centro de Información y Documentación “Alberto Beltrán” que, al igual que el Museo, dependen de la Dirección General de Culturas, Populares, Indígenas y Urbanas, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

El museo se encuentra ubicado en Av. Hidalgo 289, colonia Del Carmen, Coyoacán, Ciudad de México. Su horario es de martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas. El costo de acceso al público es de 15 pesos, excepto los domingos, que es libre.

El cacao, protagonista del Primer Festival de Cultura Alimentaria en el Museo Nacional de Culturas Populares

El cacao, protagonista del Primer Festival de Cultura Alimentaria en el Museo Nacional de Culturas Populares

  • Participan 47 productores de Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Querétaro y Oaxaca
  • La jornada de actividades incluye expo-venta, talleres, charlas, conferencias y presentaciones de libros
  • Del 2 al 6 de octubre, de 10:00 a 20:00 horas

CacaoEl cacao no sólo es una de las aportaciones alimentarias más importantes de la historia, dado sus múltiples usos en el mundo. En México, además de ser una semilla presente desde tiempos ancestrales, destaca su valor cultural, su uso social, ritual, curativo, incluso durante una época, como moneda de cambio.

El Programa Las Semillas que nos dieron Patria de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, invita al Primer Festival de Cultura Alimentaria. El cacao, del 2 al 6 de octubre, de 10:00 a 20:00 horas, en el Museo Nacional de Culturas Populares.

A partir del 2 de octubre, 47 productores y transformadores de cacao de la Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Querétaro y Oaxaca ofrecerán al público productos de cacao y sus derivados. En tanto, del jueves al domingo, se llevarán a cabo talleres, charlas, conferencias y presentaciones de libros.

Este año, la Secretaría de Cultura, a través de la DGCPIU, ha impulsado proyectos en favor de la promoción, difusión y fortalecimiento del cacao. El primero de ellos inició con la firma del convenio de colaboración con CONFIMEX en el Museo del Chocolate, en el marco del Día Nacional del Cacao y el Chocolate.

Los esfuerzos continúan con este Primer Festival de Cultura Alimentaria El Cacao, donde se celebra a esta semilla que nos han dado patria, con el objetivo de retomar no sólo su valor cultural, sino alentar su consumo de la mano de los productores directos y el trabajo colectivo en las comunidades.

El cacao hoy en día es símbolo de convivencia cotidiana y elemento infaltable en celebraciones como el Día de Muertos, fiestas patronales, nacimientos y matrimonios entre otras manifestaciones culturales de las culturas de México, tanto indígenas como mestizas.

Para ahondar sobre su valor cultural, la jornada de actividades de este primer festival iniciará el viernes 4, a las 15:00 horas, con el taller “Un chocalate sucedáneo no es Cacao Real”, impartido por Antonio Huacash Hernández, de la Academia Mexicana de Cacao. Mas tarde, Enrique Cervantes, de Bonito Tianguis dará la charla “La importancia de comprar de manera justa”. Ambas actividades están dirigidas al público de entre 12 a 19 años de edad.

El sábado 5, al mediodía, se impartirá la conferencia “La historia del Tejate de Oaxaca y una breve representación de la Guelaguetza”. Después, a las 15:00 horas, Rogelio Pedraza de la Academia Mexicana del Cacao, dará el taller “Paradigmas y transformación de Cacao Real”. Y, a las 17:00 horas, Le Camaleon hablará sobre “Aromas y cacaos, arte de maestros”.

Carolina Mejía y Fabricio González presentarán el domingo 6 de octubre, a las 12:00 horas, el libro “La Chinantla, crónicas gastronómicas”. Posteriormente, a las 14:00 horas, Rogelio Pedraza dará la conferencia “El cacaco mexicano hoy día. Retos y paradigmas”. Y a las 17:00 horas, Joes Cacao presentará el libro digital “Del grano a la taza”.

El cacao, una semilla que nos da patria

El cacao fue identificado en estado natural hace unos cuatro o cinco mil años, en las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco en América del Sur, así como en ciertas regiones de Costa Rica. De ahí, la planta se expandió hacia el norte, llegando hasta Mesoamérica donde, según algunos autores, los olmecas fueron los primeros en cultivarla y descubrir su sabor mezclado con agua; le seguirían los mayas y aztecas. Esto está documentado en el libro “Cacao. Alimentos y bebidas de los Pueblos Indígenas de México”, editado en 2015 por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Antes de la llegada de los españoles, en el México prehispánico el cacao era consumido en grandes banquetes sólo por miembros importantes de la élite en acontecimientos como bodas, el acceso al trono, la presentación del heredero o las victorias militares, a manera de chocolate puro, llamado tzih kakaw.

Cuando el cacao llegó a distintas regiones, también se diversificó la manera de tomarlo. Los mayas, por ejemplo, lo bebían frío, al contrario de los mexicas, que lo consumían caliente o tibio. Al tiempo se le agregaron ingredientes como la vainilla, chile, achiote, flores y otras plantas aromáticas, que modificaban un poco su amargura y color. Ya desde entonces también se espesaba con harina de maíz hervida, obteniendo una especie de atole.

Aun cuando el chocolate era considerado un producto de lujo cuyo consumo regular se reservaba a las elites, el cronista Bernal Díaz del Castillo registra la presencia del cacao en el mercado de Tlatelolco, el mas importante de México-Tenochtitlán, y da cuenta de que su uso era generalizado en la población.

La bebida preparada a base de cacao más difundida y conocida hoy en día es el chocolate, sin embargo, en México, los pueblos indígenas fomentaron un consumo puro o mezclado con otros ingredientes. Algunas bebidas de legado indígena que se podrán difrutar durante este festival son el puzunque, de los mochó en la región fronteriza de Chiapas, el chocolate de los chontales de Oaxaca, el tejate de los zapotecos de los Valles Centrales y el bupu o atole espumoso de herencia zapoteca del Istmo de Tehuantepec. Entre otras bebidas y alimentos que surgieron a raíz de la llegada de los españoles y africanos a nuestro país.

La cita para disfrutar de este Primer Festival de Cultura Almentaria. El cacao es en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Avenida Hidalgo 289, colonia Del Carmen, Alcaldía Coyoacán, Ciudad de México. El horarios es de 10:00 a 20:00 horas. La entrada es libre.

Llega la décima edición de Tápame con tu rebozo

Llega la décima edición de Tápame con tu rebozo

al Museo Nacional de Culturas Populares

  • Habrá rebozos de Aguascalientes, Chiapas, Estado de México, Querétaro, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas
  • Contará con la presencia de artesanos indígenas tsotsiles, mazahuas, otomís, nahuas, amuzgos, purépechas, triquis, zapotecos, mazatecos y mixes
  • Conversatorios, talleres, conferencias, lectura de poesía y expo venta, del jueves 12 al domingo 15 de septiembre. La entrada es libre

Feria del rebozo 2019Jaspeados, palomos, de bolita, emplumados, aztecas, rayados, de gasa y bordados son sólo algunos tipos de rebozos, prenda femenina multifacética que en estas fiestas patrias se convierte en protagonista. Para enaltecer el significado y valor artesanal de esta pieza tradicional, el Museo Nacional de Culturas Populares es, por décimo año consecutivo, sede de la feria artesanal Tápame con tu rebozo. Arte textil mexicano.

Del 12 al 15 de septiembre los asistentes al recinto museístico de Coyoacán podrán disfrutar de conversatorios, talleres, conferencias, lectura de poesía y expo venta en esta feria artesanal organizada por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura.

Alrededor de 48 grupos artesanales de Aguascalientes, Chiapas, Estado de México, Querétaro, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas mostrarán la riqueza textil presente en los rebozos mexicanos y la diversidad de esta rama artesanal en nuestro país.

La inauguración se llevará a cabo el jueves 12 de septiembre, a las 12:00 horas. Posteriormente, a las 17:00 horas, iniciará el conversatorio “Rebozos antiguos: luto de aroma y reservista”. Participarán los artesanos Guillermo Álvarez Segura, María de la Luz Morales y la investigadora Ana Celia Martínez.

En esta charla se develarán algunos secretos de estos dos tipos de rebozos en vías de extinción, sus complejidades técnicas y significado. El “luto de aroma”, por ejemplo, es nombrado así por su color negro perenne, que se logra gracias a un teñido muy especial tratando ciertos metales con agua en un recipiente, a este método se le conoce como “de olla podrida”. Luego, para desaparecer el penetrante olor que queda en la tela, se mezcla con yerbas aromáticas, que le dan su nombre. El reservista, por su parte, se confecciona en telar de cintura con labrado de urdimbre con más de cinco mil hilos que permite plasmar estampados muy complejos. Es uno de los más difíciles de hacer.

A las 19:00 horas, la tejedora Jazmín León Cabrera presentará el proyecto Memoria Nahua, en el que se busca el fortalecimiento de la lengua y la cultura del pueblo náhuatl de Cuetzalan, Puebla.

Con el objetivo de reflexionar sobre lo que un trabajo artesanal vale lo que cuesta. El viernes 13 de septiembre, a las 12:00 horas, la artesana Natividad Avelino impartirá un Taller de bordado, cuya técnica heredó de su familia, oriunda de la comunidad nahua de Acatlán, Guerrero, lugar donde el rebozo está intrínsecamente ligado con las fiestas patrias. Previo registro en el 55 41 55 03 55.

Luego, a las 17:00 horas, artesanas de Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Puebla, algunas de ellas descendientes de los pueblos nahua, tsotsil, purépecha y zapoteco, abordarán en el conversatorio “Entrelazando pensamientos: Respeto a los derechos colectivos” la problemática del plagio de sus prendas por diversas empresas, el valor del trabajo de las tejedoras y tejedores, así como la defensa de su cosmovisión y la iconografía plasmada en la indumentaria.

El sábado 14 de septiembre, a las 12:00 horas, la tejedora Martha Juliana Sernas impartirá el Taller de bordado de San Antonino, Oaxaca, municipio de cepa textil, donde las habilidosas manos de los artesanos han maravillado al mundo, algunas de sus creaciones implican siete técnicas distintas para la hechura de un rebozo.

Más tarde, a las 18:00 horas, la investigadora Verónica Cortés dará la conferencia “El rebozo. Cobijo de significados”. Explicará cómo esta prenda ha acompañado múltiples momentos en la vida de los mexicanos, tanto en los pueblos indígenas como mestizos. Ha sido cuna, instrumento de trabajo en las jornadas cotidianas, prenda para cubrirse del frío o el calor, accesorio en bailes populares, festividades y hasta empleado en rituales de luto.

Finalmente, el domingo 15, a las 12:00 horas, Rosita López Ladxidua, artesana tejedora, ofrecerá una lectura de poesía en lengua zapoteca.

Cada rebozo es único e inigualable, identifica al pueblo o región de pertenencia. Su elaboración es en telar de cintura o de pedal y los materiales comprenden el algodón, la seda, la lana y varias fibras sintéticas. Con la técnica que cada artesano y artesana usa, deja su historia, sus ojos, sus manos y parte de su espalda porque es una tarea que implica estar sentado.

La herencia cultural del rebozo se ha conservado a pesar de los plagios sufridos por parte de empresas de diseño, la moda que lo ha hecho a un lado o la disminución del número de artesanos que los elaboran. Forma parte de la riqueza cultural y económica del país, por ello para la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la DGCPIU es importante fomentar su promoción, difusión y uso.

La feria artesanal Tápame con tu rebozo. Arte textil mexicano se llevará a cabo del 12 al 15 de septiembre, en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Av. Hidalgo 289, colonia Del Carmen, Coyoacán, Ciudad de México. La entrada es libre.

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