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Día Internacional de la Lengua Materna

 ISA37792Día Internacional de la Lengua Materna:

presencia de la mujer, la naturaleza y la globalización

La salvaguardia de las lenguas se manifiesta a través del reconocimiento de la música, la danza, la literatura, la cocina y los rituales, expresiones y prácticas relacionadas con la tradición ancestral.

“La figura femenina desempeña un papel fundamental en el aprendizaje y la transmisión de conocimientos a partir de la lengua materna. Su intervención es vital en las estructuras comunitarias, sobre todo en las sociedades de tradición ancestral”, destacó en entrevista la antropóloga Estela Vega Deloya, investigadora de la Dirección de Desarrollo Regional y Municipal de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna, el 21 de marzo.

Vega Deloya resaltó la tarea de las mujeres como primeras transmisoras de la lengua en el hogar. “Ellas son, aun sin tener conocimientos de gramática o escritura, quienes les transmiten a sus hijos o nietos los conocimientos primarios del mundo”. Después, el círculo crece para extenderse a la familia, la comunidad y la sociedad global.

En México se tiene registro de 68 lenguas indígenas y alrededor de 364 variantes lingüísticas, según el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas. Para los pueblos originarios, la lengua va más allá del significado de una palabra oral o escrita, ya que engloba una cosmovisión y diversas prácticas rituales, artísticas y culturales, asociadas generalmente a la naturaleza.

La lengua no sólo es un ente vivo y en constante transformación, sino que también forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial. La salvaguardia de las lenguas se manifiesta a través del reconocimiento de la música, la danza, la literatura, la cocina y múltiples rituales, expresiones y prácticas relacionadas con la tradición ancestral.

Un ejemplo de los pueblos originarios respecto a la relación entre el ser humano, la naturaleza y el lenguaje se pone de manifiesto con “las plantas, flores y yerbas de traspatio, que tienen nombre y apellido. Para ellos son medicina, alimento y sustento. La lengua es un transmisor de la comunicación y las prácticas culturales la revitalizan”, argumentó Vega Deloya.

La DGCPIU ha tenido como propósito salvaguardar, fortalecer y difundir la lengua como Patrimonio Cultural Inmaterial de los pueblos originarios. Desde su fundación, ha impulsado actividades como el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), el Programa para el Desarrollo Integral de las Culturas de los Pueblos y Comunidades Indígenas (PRODICI), los programas de Desarrollo Cultural Regional y el Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas, pionero en su tipo.

Alejandro Lozano Conde, subdirector de Programas Regionales Zona Oeste de la DGCPIU, resaltó que esta dirección establece una relación de equidad en el uso y apoyo a hablantes de otros idiomas distintos al español, como es el caso de las lenguas nacionales de México: “Nuestras lenguas originarias deben tener un plano de igualdad de oportunidades para su uso, manifestación, aprendizaje y reconocimiento”.

Con talleres, cursos, conferencias, mesas redondas, presentaciones editoriales, recitales, entre otras actividades, la DGCPIU apoya a los creadores no sólo en el ámbito de la lectura y escritura en lengua materna, sino que también en el de la creación literaria, prueba de ello es el Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas”, comentó.

Sobre este certamen, Estela Vega destacó la creciente presencia de los poetas indígenas: “Con este premio es cada vez más visible el conocimiento de la cosmovisión de nuestras culturas tradicionales. Nos enseña, a través de los poemas y de la metáfora, la explicación del mundo que muchas veces en las ciudades no se comprende del todo y que en el idioma español las palabras a veces no alcanzan a expresar en su totalidad. Un poema en lengua materna es una breve explicación del universo de un pueblo”.

De esta forma, la capacidad de las sociedades tradicionales para sincretizar sus lenguajes originarios con el español y hacer que ambos coexistan dentro de su forma de entender el mundo y su entorno actual, representa uno de los temas de estudio, a la vez de materia a desarrollar en programas y actividades de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas.

15º convocatoria del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas

La 15º convocatoria del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas busca reconocer la palabra florida de los creadores indígenas

  • El anuncio será a través de un conversatorio en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, el 21 de febrero, en el Museo Nacional de Culturas Populares
  • En la ceremonia participarán los escritores Natalio Hernández, Natalia Toledo, Manuel Bolom y Aurelio González, además de la agrupación musical Staku y sus Huastecos

lengua materna conversatorio c 2018 005Con el propósito de reconocer y estimular la creatividad de los escritores en lengua mexicana y en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura, anuncia la 15º Convocatoria del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas este 21 de febrero, en el Museo Nacional de Culturas Populares.

El anuncio de la convocatoria, pionera en el reconocimiento de la tradición literaria de los pueblos originarios de nuestro país, y que este año está dedicada a la poesía escrita, se llevará a cabo a través de un conversatorio que abordará la lengua materna con el tema de la oralidad. En él participarán los escritores Natalio Hernández, Natalia Toledo y Manuel Bolom, ganadores del Premio Nezahualcóyotl en años anteriores.

Como una manera de exponer la potencia de la palabra florida –o poética– entre los pueblos indígenas y ante el resto de la sociedad no hablante, en 1999 el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) –hoy Secretaría de Cultura–, a través de la Dirección General de Culturas Populares, instituyó el Premio Nezahualcóyotl como parte del Año Internacional de las Poblaciones Indígenas.

Esta distinción es un diálogo intra e intercultural entre las comunidades en las que confluyen diversas visiones estéticas e historias y modos de vida actual. Algunos escritores galardonados como Librado Silva, Natalio Hernández, Juan Gregorio Regino y Natalia Toledo han destacado por incorporar la riqueza expresiva de las lenguas y las culturas indígenas a los distintos géneros de la literatura contemporánea.

Además de reconocer la creatividad y el talento de los escritores con el galardón, la DGCPIU lo ha fortalecido con otras acciones que estimulan y difunden las obras premiadas. Desde la ciudad de México y en las Unidades Regionales distribuidas a lo largo del país, se han promovido lecturas, recitales de poesía, cursos, talleres de creación literaria y, a partir del año 2000, se ha publicado la colección de libros Premio Nezahualcóyotl con los trabajos de los ganadores. Asimismo, se han suscrito convenios de colaboración con otras entidades federativas, instituciones y organizaciones culturales indígenas.

Para su décimo quinta edición, el Premio Nezahualcóyotl invita a escritores mexicanos mayores de 18 años de edad, cuya lengua materna pertenece a una de las 68 reconocidas en nuestro país, así como a sus 364 variantes dialectales, a participar con un poemario inédito de tema libre, escrito en un mínimo de 45 cuartillas y un máximo 100, en su lengua de origen y su respectiva traducción en español.

Como cada dos años, el jurado se conforma por escritores y académicos vinculados con la literatura en lenguas mexicanas. La convocatoria estará abierta hasta el 21 de mayo de 2018 y los resultados se publicarán en la prensa nacional y en la página oficial de la Secretaría de Cultura el 29 de julio del presente año. El ganador será acreedor a un diploma, una estatuilla de arte popular elaborada por un destacado artesano, la publicación de su obra y la cantidad de 150 mil pesos.

Con transformaciones que se han ajustado a las necesidades de los escritores indígenas, quienes hace casi dos décadas comenzaron a cobrar mayor presencia, este premio ha sido precursor de otras distinciones que se han sumado al reconocimiento de la literatura en lengua materna, como es el caso del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA), creado en 2013, y el Premio Cenzontle de la Ciudad de México, instituido en 2016.

Como parte de esta celebración, el grupo musical Staku y sus Huastecos abrirá la velada este miércoles 21 de febrero a las 19:00 horas, en el patio Jacarandas del Museo Nacional de Culturas Populares, al ritmo de son poblano. Posteriormente, Aurelio González, especialista en literatura de tradición y doctor en Literatura Hispánica de El Colegio de México, conversará sobre la oralidad, entendida como una forma artística de transmisión del conocimiento, la cual, según cada lengua, utiliza diferentes recursos, retomada por algunos autores en su poesía o en otros géneros literarios. Personajes, mitos, leyendas y otros discursos históricos se recuperan en esta manifestación artística.

Sobre la narrativa oral de la Huasteca veracruzana dialogará el poeta náhuatl Natalio Hernández (Premio Nezahualcóyotl 1997), actual presidente de la Fundación Cultural Macuilxochitl, A.C. y fundador de la Casa de Escritores en Lenguas Indígenas y de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas. Ha sido acreedor de los premios Bartolomé de las Casas, otorgado por la Casa de América, en España, y Toltecayotl de Letras Indígenas del Consejo General de la Casa de los Pueblos Indígenas de Puebla. Asimismo, es profesor bilingüe y autor de los poemarios Xochikoskatl/Collar de flores, Ijkon ontlajtoj aueuetl/Así habló el ahuehuete, Yancuic Anahuac Cuicatl/Canto nuevo de Anáhuac y Papalocuicatl/Canto de dos mariposas.

De igual forma, la poeta zapoteca originaria de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, Natalia Toledo (ganadora del Premio Nezahualcóyotl en 2004 por su obra Guie’ yaase’. Olivo Negro), compartirá con los asistentes su visión del Istmo de Tehuantepec. La escritora ha sido becaria del FONCA de Oaxaca en el área de literatura en lenguas indígenas. En 2001 produjo un CD de poemas en zapoteco-español. Ha publicado además dos libros de poesía en zapoteco: Ca guna gu bidxa, ca guna guiiba’ risaca/Mujeres de sol, mujeres de oro (2002) y Xtaga be’ñe/Flor de pantano (2004).

Sobre la oralidad desde tradición en los Altos de Chiapas, hablará el escritor en maya tsotsil, Manuel Bolom Pale, ganador del premio en 2016 por su obra Skínal Xikitin: Kópojel un nupunel/Fiesta de la chicharra: un discurso ceremonial para matrimonio). Traductor e investigador, ha sido becario del FONCA y autor de los libros K’anel, funciones y representaciones sociales en Huixtán, Chiapas (2010) y Sueños de pájaro (2015). Actualmente coordina el Departamento de Vinculación a la Comunidad y Servicio Social de la Universidad Intercultural de Chiapas, donde también es profesor.

El conversatorio sobre el anuncio de la 15º Convocatoria del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas y se llevará a cabo el miércoles 21 de febrero a las 19:00 horas, en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Av. Miguel Hidalgo No. 289, Col. Del Carmen Coyoacán, Ciudad de México.

La 12ª Convocatoria de Estímulos a la Creación Cultural Huasteca busca fortalecer la identidad de esta región del país

12 convocatoria estímulos creación cultural huastecaLa 12ª Convocatoria de Estímulos a la Creación Cultural Huasteca

busca fortalecer la identidad de esta región del país

Música, tradición oral, cuento, poesía, teatro; danza, oficios populares, técnicas y conocimientos tradicionales y migración son algunas de las temáticas de estos apoyos

La iniciativa es dirigida a promotores culturales, artistas, artesanos, comités, cooperativas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales de los estados de Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz

Proyectos que busquen reforzar la identidad de la Región Huasteca –que comprende los estados de Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz– y generen acciones de salvaguardia del patrimonio inmaterial en riesgo,podrán ser candidatos para participar en la 12ª Convocatoria de Estímulos a la Creación Cultural Huasteca.

Esta convocatoria es impulsada por el Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, integrado por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura federal e instancias de cultura de las seis entidades que conforman esta zona del país.

Artistas, promotores culturales, artesanos, comités, cooperativas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales, rurales y urbanas que radican en esta región podrán inscribir sus proyectos hasta el 15 de marzo del presente año. Aquellos seleccionados que contribuyan al desarrollo de la diversidad cultural de esta región y cubran los requisitos contarán con un apoyo económico de 45 mil pesos para desarrollar su idea.

Los aspirantes a estos estímulos económicos podrán registrar propuestas relacionadas con la música tradicional y de fusión; tradición oral; narrativa, cuento y poesía; artes y oficios populares; artes escénicas; artes visuales; danza tradicional y contemporánea; técnicas y conocimientos tradicionales para el manejo de los recursos naturales (medicina, cocina y cultivos, entre otros); tecnologías de la información y la comunicación; migración; y cultura urbana.

Las categorías de participación son: Animación cultural, Formación y capacitación, Producción editorial y Equipamiento.

En Animación cultural, las propuestas deberán estar encaminadas a la recuperación y aprovechamiento de espacios públicos como herramientas para la inclusión y la cohesión social, en los que se difunda y se dé a conocer la diversidad cultural de la Huasteca a través de presentaciones artísticas y culturales. Es el caso de puestas en escena, poesía, conciertos, encuentros, bailes populares y exposiciones, por mencionar algunos.

En lo que respecta a la categoría de Formación y capacitación, se podrán inscribir planes dirigidos al fortalecimiento y preservación de las manifestaciones culturales que identifican a la región, por medio de cursos y talleres en los temas de narrativa, versificación, ejecución instrumental, laudería, recuperación de técnicas tradicionales, fomento a las lenguas maternas, arte popular, creación artística tradicional y contemporánea, entre otros.

Trabajos escritos ya concluidos, listos para editarse sobre el patrimonio cultural de la Huasteca en formato audio y video, podrán admitirse en la categoría de Producción editorial. Ésta abarca programas de radio, libros, revistas, catálogos, trípticos y carteles, siempre y cuando estén justiciados como parte de una campaña relacionada con algunas de las temáticas de la convocatoria.

Finalmente, proyectos que coadyuven a estimular las prácticas tradicionales y la creatividad artística, que requieran apoyos para el equipamiento y/o consolidación de su obra serán sujetos de admisión en la categoría de Equipamiento. Algunos ejemplos son: indumentaria para danzas, instrumentos musicales, insumos y materiales para producción de obras de teatro, cursos y talleres de arte popular y de capacitación artística.

El Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca se creó en 1994 y actualmente es gestionado por la Secretaría de Cultura federal, a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, así como por las secretarías de Cultura de Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí, la Secretaría de Turismo y Cultura de Puebla, el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes y el Instituto Veracruzano de la Cultura.

Para más información sobre los detalles de la convocatoria consultar la página http://www.culturaspopulareseindigenas.gob.mx

Tejiendo Identidades. Fuerza Transformadora, exposición fotográfica.

Tejiendo Identidades. Fuerza Transformadora, exposición fotográfica

que muestra tradiciones milenarias de la artesanía popular mexicana

  • Detrás de la elaboración de canastas, sombreros, bolsas, petates y arcos florales, la exhibición presenta historias míticas, celebraciones y rituales llevados a cabo por los artesanos y las comunidades
  • Se exhibe en la Galería Acuario de las Rejas de Chapultepec, sobre Paseo de la Reforma

27500632 2008261212777742 7630977340507436813 oEn un esfuerzo conjunto por parte de la Secretaría de Cultura federal y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Tejiendo Identidades. Fuerza transformadora ofrece al público el trabajo con agaves, la palma, el bejuco y otras fibras vegetales por artesanos mexicanos, para ser convertidos en bellos objetos gracias a la destreza, creatividad y paciencia de sus manos.

Esta muestra expone así una de las actividades más antiguas y arraigadas en nuestro país: la cestería, la cual se especula surgió antes de la creación de la cerámica, e incluso, antes del desarrollo de la agricultura.

La exposición se exhibe en la Galería Acuario de las Rejas de Chapultepec, sobre Paseo de la Reforma, y está integrada por los trabajos de los ganadores y menciones honoríficas del Séptimo Concurso Nacional de Fotografía Tejiendo la naturaleza: Las fibras vegetales de México, organizado en 2015 por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura federal.

Además de tener un uso ornamental y cotidiano, algunos de los objetos plasmados en esta exposición, entre ellos canastas, sombreros, petates, chiquihuites, petacas y arcos florales, guardan un motivo festivo, ceremonial e incluso místico. En estas imágenes se expone la riqueza de técnicas manuales, el aprovechamiento de la flora de la región y la diversidad estética plasmada en procedimientos que datan, algunos, de hace miles de años.

En entrevista, la etnóloga Amparo Rincón Pérez, Jefa de Arte Popular de la DGCPIU, explicó que el propósito de esta selección es, además de difundir el arte popular mexicano, que el visitante conozca y revalore el patrimonio artístico de nuestro país.

“Las fibras naturales son la forma más sublime del arte popular, pues además de ser un material biodegradable, con ellas es posible crear obras a partir de lo que la naturaleza nos brinda. Es una invitación a recuperar nuestra cultura, nuestras técnicas tradicionales y a que se consuma lo hecho en México”, apuntó.

Del fotógrafo Edmundo Kossio Acuña, ganador del Primer Lugar del concurso, se presenta la serie Cestería seri. Considerada una de las más finas del país, el trabajo artesanal realizado desde la época prehispánica por la tribu Comcaác del desierto de Sonora no sólo guarda un significado ornamental y doméstico, sino que la elaboración de algunos de sus objetos se acompaña de ritos y festejos. Es el caso de las coritas (cestos o canastas en forma de plato) hechas de las ramas del arbusto llamado torote prieto.

Según Rincón Pérez, “el torote, como materia prima para la fabricación de objetos artesanales, fue descubierto por los Comcaác. Ellos se dieron cuenta que calentando la rama se podía desgajar y ser hilada. Después de su recolección, hecha en periodos de luna llena, a esta fibra espinosa se le quitan todas las impurezas, se le tatema para que adquiera flexibilidad y, con los dientes, son extraídos los hilos que se emplearán después para la confección de las coritas”.

Agregó que durante la elaboración de estas piezas –tejidas con las manos y la ayuda de un punzón de hueso de venado–, “las mujeres cantan y rezan para alejar las malas vibras y para que el trabajo no tenga defectos, pues de lo contrario simboliza mala suerte”.

En ellas también se alude con dibujos a divinidades antiguas, por ejemplo el venado o la mariposa, que simboliza la libertad y la transformación; o las montañas, elemento que personifica la vida y provee la materia prima. Al término de la confección se lleva a cabo la Fiesta de la canasta en honor a la artesana, donde se celebra con música, danzas y comida su logro y esfuerzo.

Durante este recorrido visual, los visitantes también descubrirán las obras artesanales provenientes de los agaves, como en la serie fotográfica de la ganadora del segundo lugar, Laura Alejandra Jalil Álvarez. En este conjunto se da cuenta del trabajo de los artesanos del pueblo de Tecoh, en Yucatán, quienes trabajan con el henequén –Ki en lengua maya–, planta originaria de este estado del país con la que se fabrican hamacas, cuerdas, bolsas, morrales, manteles y alpargatas, entre otros productos, y que alguna vez fuera llamada oro verde.

Otro de los trabajos expuestos en esta muestra son los arcos florales de cucharilla, otra más de las muchas especies de agaves existentes en México, los cuales tienen un uso ritual en las fiestas patronales de algunas comunidades. Los habitantes los elaboran como ofrendas para los santos en símbolo de gratitud y devoción, o para fomentar la unión y la convivencia entre los pobladores.

Fernando Ángel Soto Vidal, ganador del tercer lugar, muestra en sus fotografías el proceso creativo de los arcos florales de Zacatepec de Hidalgo, Morelos, donde se puede ver desde cómo se le extrae el corazón a la planta de la que surgen flores blancas en forma de cuchara, hasta la participación de los artesanos en la construcción de las piezas monumentales y su colocación en las portadas de las iglesias.

Cabe destacar el trabajo de las menciones honoríficas, en cuyas imágenes se ven plasmados otros procesos de confección de objetos típicos mexicanos. Uno de ellos es el petate, del municipio de Zautla, Puebla. Regularmente hecho de palma, el petate o estera tiene un significado muy especial para los pueblos originarios. “Este objeto era matrimonio y mortaja, cama en el hogar y, al morir, envoltorio del cuerpo del difunto, degradado junto con él, nutriendo la tierra”, concluyó Amparo Rincón.

Tejiendo Identidades. Fuerza Transformadora, estará expuesta hasta el domingo 11 de marzo en la Galería Acuario de las Rejas de Chapultepec (frente al Museo Nacional de Antropología e Historia).

Gonzalo García Cedillo, el trovador del pueblo

Gonzalo García Cedillo, el trovador del pueblo

  • Dedicado también a la labranza y la ganadería, el cantautor plasmó en sus temas la belleza del campo mexicano
  • Sus composiciones han sido interpretadas por artistas como Antonio Aguilar, el Mariachi Vargas de Tecalitlán y Los Cadetes de Linares

Un 10 de enero de 1932 nació en Xochimilco el compositor Gonzalo García Cedillo, quien, como el nombre del lugar que lo vio nacer -cuyo significado en náhuatl es “tierra de labranza”- desde pequeño se dedicó a las labores del campo.

Fueron sus padres, Claudio García y Gregoria Cedillo, quienes le enseñaron el apego por el trabajo de la tierra, el cual transmitió a los nueve hijos que tuvo con Asunción Ramírez Jiménez, su esposa. Con ella se fue a vivir a San Salvador Cuauhtenco, Milpa Alta, donde comenzó a darle forma a sus composiciones y melodías. 

“Teníamos un establo con vacas. Las atendíamos y después de darles alimento mi padre iba por una libreta y empezaba a escribir. Después de dos o tres horas, comíamos toda la familia reunida y, luego de reposar los alimentos, tomaba su guitarra y comenzaba a ponerle música a sus letras”, recuerda Javier García Ramírez, el sexto de sus hijos.

Con estrofas y versos que plasmaban la belleza del campo mexicano, sus composiciones poco a poco fueron conociéndose entre su círculo de amigos, algunos también compositores. Su primer tema grabado fue Mi Chatita, por el cantante de ranchero Alberto Álvarez. Esta pieza posteriormente fue interpretada por artistas como Esteban Velázquez, el dueto San Martín, Lupe y Polo, Javier Herrera, y el Mariachi Fama, entre otros.

Su segunda melodía grabada en el género de bolero fue Un beso de fuego, también por el Mariachi Fama en 1972, seguida este mismo año por Tu ausencia”, por el grupo de música norteña Los Alegres de Terán y, posteriormente en 1978, por Los Gallitos del Sur.

“En las reuniones del pueblo mi papá manejaba las palabras no como un político, sino como un poeta para que sonaran diferente. A los eventos que asistíamos le gustaba cantar sus temas y la gente se preguntaba: ¿De dónde es esa música”, refiere Javier García, igualmente compositor.

Un nombre muy importante en su trayectoria fue el también autor Benjamín Sánchez Mota, quien le producía sus discos “y le ayudaba para que las melodías salieran”. Sus canciones así fueron incorporándose al repertorio de otros artistas, como Los Rancheritos de Topo, Los Rancheros de Terán de Lupe Reyes, o Los Viajeros del Norte, hasta llegar a ser interpretado por exponentes como Antonio Aguilar, Los Cadetes de Linares o el Mariachi Vargas de Tecalitlán.

“Mi mamá aún vive. Tiene 85 años y quiero que ella participe en este proceso de reconocimiento de la música de mi padre. Él murió a los 52 años, cuando yo tenía 14. No escribió en un solo género ni se quedó en un solo ritmo, esa fue su virtud y la ventaja que tuvo para que sus temas trascendieran”.

El paseante, Nada me importa de ti, Fue un viaje de placer –que habla de sus recorridos por el Metro Taxqueña–, No te rajes corazón, Sólo fue un sueño y El sureño alegre son otros de los temas que han sonado en la radio no sólo de México, sino también en el extranjero.

“Me sorprendió mucho cuando me entregaron registros de su música en la radio de España o de Perú. En 2017 cumplió 33 años de muerto. Mucha gente que ha escuchado sus temas los piden, pero no saben de quién son”, añade su hijo.

Y concluye: “Tiene alrededor de 60 composiciones registradas, y entre 100 y 120 están pendientes de registro. Para mí su legado más importante es que su obra trascendió a las otras generaciones, con piezas que se quedaron ya en la historia”.

EOV

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