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El XXII Festival de la Huasteca exhibe la riqueza de sus letras y música

4El XXII Festival de la Huasteca exhibe

 la riqueza de sus letras y música

  ·        Se llevaron a cabo más de una docena de presentaciones de libros, discos y conferencias

  ·        El legado de músicos como Lupe Reyes, Heraclio Alvarado y Arturo Castillo Tristán, entre otros artistas, fue recordado

 Como parte de las actividades en el XXII Festival de la Huasteca. Encuentro de contadores del tiempo. Por México, celebrado en Jalpan de Serra, Querétaro, del 19 al 22 de octubre, se llevaron a cabo más de una docena de conferencias y presentaciones de libros y discos que mostraron la multiplicidad de temas, personajes, lugares, ritmos y tradiciones que forman parte de la Huasteca, conformada por el estado anfitrión esta edición, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas.

 Entre los materiales discográficos que se dieron a conocer destacó el Homenaje a Santa Cecilia, realizado por el trío Ambiente Huasteco; así como Toñitas y Rositas. Sones para enamorar de Don Lupe Reyes, con la presencia del poeta queretano.

 En entrevista, Guadalupe Reyes externó su deseo por que los jóvenes sigan componiendo. “Yo les digo que es muy bonita la música en verso. Hay muchos versos que alegran a la gente, hacen reír y eso vale mucho, donde quiera a uno lo escuchan y lo invitan a compartir, pero muchos me contestan ‘no, es bien trabajoso hallar palabras’. Y yo les respondo: pues búscalas en el diccionario, ahí hay muchas para escoger”.

 Asimismo, el profesor hablante de tepehua y promotor cultural poblano Arturo Allende Téllez, presentó Sones de costumbre: música de arpa de Pantepec, Puebla, coordinado por Guillermo Garrido Cruz. En él se agrupan 25 sones en los que se emplea el arpa en distintos rituales que se hacen según la usanza totonaca.

 El sábado 21, la creatividad musical plasmada en producciones discográficas continuó con una presentación simultánea de los CDs conmemorativos del XIX Festival de la Huasteca, así como del VII Festival de Decimistas y Versadores de Latinoamérica y el Caribe: Flauta Ceremonial Pame; Sones de mi tierra, de Joel Monroy, y La Lumbre, del Trío Tlacuatzin.

 Como parte de los encuentros con escritores, investigadores y músicos, se abordaron temas en relación con la región, sus costumbres, tradiciones, lengua y ritos que la distinguen. Fue el caso del cuadernillo Rescate de la identidad cultural comunitaria.

 El cuadernillo invita, a manera de cómic, a que los niños, sus padres y la comunidad de Xicotepec, Puebla, conozcan y se vinculen con el lugar que habitan. “El propósito fundamental es devolver a las nuevas generaciones el sentido de identidad y de apropiación de su propio pueblo. Propiciar la querencia y profundizar el amor a los espacios que hoy se ofertan como sitios turísticos. Un pueblo sin identidad está condenado a ser un pueblo más, sea o no pueblo mágico, tenga o no figuras emblemáticas”, señaló el presentador Leonel Quiroga Cáceres.

 Posteriormente, el antropólogo René Esteban Trinidad moderó la conferencia Cosmovisión e identidad en la Puerta de Oro de la Huasteca Poblana, en la que se explicó la importancia del municipio de Huauchinango, Puebla, sitio considerado importante acceso comercial y que gozó de bonanza económica durante la época prehispánica.

 La obra Identidades en venta. Músicas tradicionales y turismo en México fue presentada por uno de sus autores, Fernando Nava. Este libro, editado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, es una compilación de 10 textos surgidos a partir de investigaciones académicas y experiencias profesionales en torno a las sonoridades y su relación con proceso turísticos. Contiene estudios y análisis de destacados especialistas en etnomusicología, antropología, estudios culturales, sociología e historia.

 La obra del decimista Arturo Castillo Tristán Así me pinta la aurora, fue presentada por Amparo Berumen y Rodolfo Acevedo Oliva; mientras que Jacobo Castillo Cervantes y Carlos Manuel Juárez impartieron la conferencia Tampico y El Mante, las casas del son huasteco en Tamaulipas.

 El domingo 22 de octubre tuvo lugar la última presentación editorial del festival con el ejemplar Aclarando amanece. Conversaciones con don Heraclio Alvarado, que plasma largas conversaciones entre Aideé Balderas Medina y Heraclio Alvarado Téllez, importante huapanguero veracruzano.

 El XXII Festival de la Huasteca. Encuentro de contadores del tiempo. Por México, fue así el marco para dar a conocer un importante número de publicaciones y obras musicales; celebración organizada por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, en conjunto con las instituciones de cultura estatales que conforman el Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca.

Concluye el XXII Festival de la Huasteca

1Con una reunión histórica de los Contadores del Tiempo concluye el XXII Festival de la Huasteca

Casi 400 participantes exhibieron durante cuatro días la riqueza cultural y artística de la Huasteca

En el municipio de Jalpan de Serra, la noche del sábado 21 de octubre en el atrio de la Misión de Santiago se llevó a cabo la clausura del XXII Festival de la Huasteca, que desde el viernes 19 fue el escenario principal de esta fiesta multicultural que reunió a casi 400 participantes.

Con la entrega del Bastón de Mando al Estado de Veracruz se oficializó su participación como anfitrión en la edición XXIII, que se llevará a cabo en el 2018. Una vez más, este encuentro conjuntó y promovió la riqueza de esta vasta región conformada por los estados de Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas.

En este acto tomaron la palabra Selene Salazar, presidente municipal de Jalpan de Serra, Emelia Reyna Sánchez, subdirectora de Desarrollo Cultural Regional del Instituto Veracruzano de Cultura, quien recibió el Bastón de Mando del próximo año y Luis Roberto Castrejón Durán, director de Desarrollo Regional y Municipal de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura federal.

La presidenta municipal de Jalpan de Serra agradeció a cada uno de los participantes en este encuentro, así como al público asistente y organizadores que unieron sus esfuerzos para que se llevara a cabo con éxito este festival. “Cada una de las delegaciones participantes se lleva una parte de nuestro corazón y nosotros nos quedamos con la hermandad y la sencillez de nuestra gente, que nos mantiene unidos como huastecos, con raíces entrelazadas con nuestros pueblos, con manos teñidas de tierra que tejen nuestra cultura y tradiciones. Así somos los serranos y los huastecos de las diferentes regiones de nuestro país”.

Emelia Reyna Sánchez, a nombre del estado de Veracruz, externó su agradecimiento al ser sede en el 2018. “Como parte del Programa para el Desarrollo Cultural de la Huasteca mantenemos firme la preocupación por la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial y seguiremos trabajando para contribuir en la preservación de las manifestaciones culturales que lo componen”.

         En representación de la DGCIPU de la Secretaría de Cultura, Luis Roberto Castrejón Durán expresó: “Querétaro ha vuelto a escribir la historia del festival, ahora inicia el turno a nuestro estado hermano de Veracruz, a quien corresponderá el honor de ser lugar de encuentro para seguir mostrando la riqueza y diversidad cultural de la Huasteca”.

Las actividades de esta fiesta artística, cultural y gastronómica en este municipio enclavado en el norte de la Sierra Gorda de Querétaro, iniciaron con un desfile de bandas de viento y la apertura del tianguis artesanal y cocina tradicional de la Huasteca. Asimismo, se inauguró la exposición “Trajes tradicionales de la Huasteca Queretana”, de la colección de la maestra Aurora Zúñiga. El grupo de invitados especiales de la comunidad maya-quiché de Guatemala llevó a cabo su ritual de sanación.

Sucesivamente, se llevaron a cabo galas de huapango, representadas por tríos, agrupaciones y versadores de la Huasteca. Músicos e intérpretes virtuosos de gran tradición y jóvenes herederos del verso y la música, se presentaron en diversos espacios, como el atrio de la Misión de Santiago Apóstol, las plazas públicas, el Museo Histórico de la Sierra Gorda y el Centro Cultural de Jalpan.

Los asistentes, habitantes del lugar y de otros estados de la República Mexicana, no dudaron en integrarse a los talleres de baile de huapango arribeño, que a decir del músico Fernando Márquez, poco a poco sus pasos se han ido perdiendo y esta es una manera de darlo a conocer y promoverlo.

Los asistentes pudieron deleitarse con el taller de tamales de Chamal Xi ’Oi (de origen pame); y artesanas provenientes de Querétaro y San Luis Potosí mostraron la técnica del telar de cintura, mientras que de la huasteca hidalguense se exaltó la hechura del bordado.

Uno de los principales atractivos de este festival fue el Encuentro de los viejos huapangueros de la Huasteca. En esta charla, Pío Quinto Balderas, Lupe Reyes, Joel Monrroy, Elías González, Policarpo Flores, Guadalupe Reyes, Antonio González y Alejandro Tavera, compartieron con el público anécdotas de sus inicios en la música y el verso, además de sus alegrías, tristezas y sinsabores en este oficio de los sones, del que se declararon apasionados.

Unos de los protagonistas en esta XXII edición del Festival de la Huasteca fueron los Contadores del tiempo, tesoros vivos de la región, quienes la tarde del sábado se reunieron junto con las invitadas de Guatemala mayas-quiché, Tomasa y Sebastiana. Sanadores, médicos tradicionales, hablantes, contadores de ciclos agrícolas, de ritualidad y de vida compartieron con una numerosa audiencia sus saberes ancestrales.

El tema de los contadores del tiempo es un tema milenario, sin embargo, fue algo nuevo que se abordó como un momento único en la historia de nuestro país, con más de una docena de exponentes. Los participantes se refirieron a la importancia de los rituales dedicados al maíz, la tierra, la luna, el sol, los cuatro elementos naturales y los puntos cardinales, su incidencia en la forma de vivir, las tradiciones y la forma en cómo determinan la identidad de una comunidad.

Algunos de ellos mencionaron el ritual dedicado no sólo a la vida sino también a la muerte. En la conversación también se expuso la lucha por preservar el maíz criollo en lugar del transgénico. Expresaron su tristeza, pues el hombre ya no utiliza los ciclos de la luna al momento de sembrar, casarse, tener hijos, cosechar o cortar una planta o un animal para alimentarse.

La medicina tradicional fue otro de los tópicos en la mesa, la consideraron un refugio de vida, un acto de bienestar hacia los demás y de paz consigo mismo. Respecto a la alimentación, relacionaron el ciclo de vida entre el ser humano y la naturaleza, y lo ejemplificaron con el ritual de preparación de los alimentos a los dioses. “Queremos un tiempo de paz, un tiempo de armonía, un tiempo de convivencia con nuestra vida cotidiana, por más sencilla que sea”, expresaron.

Las presentaciones de discos y libros también formaron parte las actividades. En ellas se reconoció el trabajo de personajes que gracias a la investigación, promoción, difusión y creación exponen, a través de la música y las letras, la riqueza y diversidad artística, cultural y natural de sus comunidades.

A esta reunión también se sumaron espectáculos de bailadores, versadores, danzantes tradicionales y el performance “Huastequíssimo”, en el que bailarines de danza clásica, contemporánea y folklórica exhibieron una propuesta experimental de los sonidos tradicionales de estado de Tamaulipas. Las artes escénicas se vieron representadas a través del teatro de sombras, con la obra “El violín mágico” de la compañía Banyan de Marionetas.

Posterior al acto de clausura, la fiesta musical prosiguió con una tradicional topada, que se extendió hasta la madrugada del domingo. Sobre un tapanco de madera subieron Tobías Hernández y sus Huapangueros quienes se enfrentaron a través del agudo verso y con quinta huapanguera, jarana y violines en mano, contra la agrupación de Toño Jiménez y sus atrevidos de la Sierra.

Aunque este festival concluyó oficialmente la noche del sábado, las actividades continuaron hasta el domingo 22 con el tianguis artesanal y cocina tradicional de la Huasteca; además de presentaciones de libro y video, así como un ritual de despedida a cargo de las contadoras del tiempo maya-quiché de Guatemala.

XXII Festival de la Huasteca

festivalSe inaugura el XXII Festival de la Huasteca como un gesto de solidaridad entre todos los mexicanos

El encuentro multidisciplinario celebra a esta ancestral y multicultural región que conforman Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz: Antonio Crestani

Distinguen a seis de los llamados contadores del tiempo, invitados especiales de esta edición

Jalpan de Serra, Qro.- Al participar en la inauguración del XXII Festival de la Huasteca, Antonio Crestani, director general de Vinculación Cultural (DGVC) de la Secretaría de Cultura federal, destacó que el encuentro multidisciplinario celebra a esta ancestral y multicultural región que conforman los estados de Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz.

En representación de la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, el titular de la DGVC, destacó que el Festival de la Huasteca contribuye a la difusión de las expresiones artísticas de México, reafirma nuestras raíces y da muestra del enorme potencial de la región y del país entero.

Ante el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién; la titular de Cultura de la entidad, Paulina Aguado; y la presidenta municipal de Jalpan de Serra, Liz Selene Salazar Pérez, refrendó el compromiso del gobierno federal con el desarrollo cultural de la Región Huasteca.

Antonio Crestani consideró fundamental que después de los sismos del mes de septiembre, que ocasionaron una crisis que nunca habíamos visto en el patrimonio cultural de la región, tener este tipo de celebraciones defienden ese patrimonio que es intangible, que se le llama inmaterial y que está rodeado de nuestras fiestas, costumbres, danzas, teatro, gastronomía, y de eso se trata el Festival de la Huasteca, de reafirmar esa gran identidad.

En la apertura del encuentro, presidida por el mandatario estatal, Domínguez Servién, resaltó la participación de los contadores del tiempo, invitados especiales en esta edición, quienes depositan sus saberes y rescatan la memoria de los pueblos y los ciclos de vida.

También dio la bienvenida a los representantes provenientes del pueblo maya-quiché de Guatemala y expresó: “Ya estamos listos para mostrar lo mejor de nuestra historia y de nuestra cultura compartida con la Huasteca. Este festival revela un acervo común que engrandece a nuestra identidad y representa un fabuloso atractivo turístico para toda la región”.

Liz Selene Salazar, presidente municipal de Jalpan de Serra conminó a fortalecer la identidad como huastecos. “Sigamos conociendo lo más arraigado de nuestra historia, cultivando los recuerdos de nuestros mayores”.

En su intervención, Paulina Aguado Romero, secretaria de Cultura de Querétaro, señaló que durante los próximos días se vivirá un encuentro que promueve y difunde la diversidad de expresiones artísticas en esta milenaria región.

La Sierra Gorda queretana, dijo, experimentará la esencia con la música y el baile de la Huasteca, su cocina tradicional, su artesanía, con las costumbres que han sido el pilar de su identidad, además de significar un gesto de solidaridad por los estados afectados en fechas recientes, y subrayó: “este festival va por México”.

Durante la inauguración del festival se hizo la entrega de reconocimientos a Promotores de la Huasteca a través de la radio. Se distinguió a Patricia Olalde Trejo, Ludvina Nieto Ornelas, Enrique Rivas Paniagua y Arturo Allende Téllez. Así como un nombramiento especial a Tomasa y Sebastiana, dos mujeres contadoras del tiempo provenientes del pueblo maya-quiché de Guatemala.

La celebración siguió con un espectáculo de video maping sobre la portada del templo Misión de Santiago Apóstol de Jalpan y la presentación de un espectáculo de huapango a cargo de los tríos Los Bejuquitos del estado de Hidalgo; Pantepec, de Puebla, y Huasteco de Valles, de San Luis Potosí, entre otros.

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En los próximos días integrarán esta fiesta 375 participantes y se llevarán a cabo cerca de 69 actividades que incluyen presentaciones de música, baile, danza y cocina tradicional; encuentro de huapangueros, exposiciones y venta de artesanías; presentaciones de libros, conferencias, talleres y en especial, el Encuentro de Contadores del Tiempo, integrado por sanadores, médicos tradicionales, hablantes, contadores de ciclos agrícolas, de ritualidad y de vida.

Los municipios de Landa de Matamoros, Arroyo Seco, Pinal de Amoles, San Joaquín y Peñamiller forman parte de las subsedes en las cuales los visitantes también podrán disfrutar de espectáculos de música y danza.

El festival tiene como invitados a los mayas quiché de Guatemala, quienes el domingo 22 de octubre, que concluye el festival, se presentarán con un ritual de despedida en el Patrio Central del Museo Histórico de la Sierra Gorda, a partir de las 11:00 horas.

El propósito del Festival de la Huasteca es el de generar un conocimiento más profundo de la historia y las manifestaciones artísticas y culturales de los seis estados que conforman la región cultural.

Así, desde la tarde de este 19 de octubre hasta el domingo 22, los habitantes del municipio de Jalpan de Serra, en Querétaro, son ya los anfitriones del XXII Festival de la Huasteca. Encuentro de contadores del tiempo. Por México, organizado por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, en conjunto con las instituciones de cultura estatales que conforman el Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca.

20 años del Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora

Museo Culturas Copulares20 años del Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora

Hace 20 años el Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora, ubicado en Hermosillo, abrió sus puertas como un espacio para exposiciones temporales, así como para la promoción y difusión del patrimonio cultural de Sonora, de México y de otras partes del mundo.

El edificio, de la época porfiriana y que fue utilizado como residencia por varios años, lo adquirió el Gobierno del Estado hasta que, el 15 de octubre de 1997, reabrió sus puertas como Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora.

A lo largo de estos 20 años, el recinto ha atendido a diversos públicos académicos, turistas y población en general. Sus seis salas de exposición en la planta baja han sido ventana para el fomento e impulso de diversas manifestaciones artísticas y culturales, además de contar con un foro al aire libre, un patio central y una librería.

En la planta alta se ubican las oficinas administrativas de la Coordinación de Culturas Populares, antes Unidad Regional Sonora de Culturas Populares; el área de Investigación y el Centro de Información y Documentación (CID).

Además de su arquitectura, destacan los murales que adornan sus paredes sobre las etnias originarias de la entidad, elaborados por la artista plástica Ethel Cooke.

Para esta celebración, este día se llevarán a cabo en su interior diversas actividades, como la mesa redonda Museos de Sonora, entre el patrimonio material y la cultura viva, con la participación de Tonatiuh Castro Silva, Zenón Tiburcio Robles y Cipriano Durazo Robles. Moderadora: Francisca Gastélum González.

También habrá la presencia de danzas de pascolas y venado yaqui, así como la presentación del conversatorio Tejiendo historias en los territorios de la cultura popular, con Alba Gloria Galindo, Alejandro Aguilar Zénely y Elsa Sánchez Bracamonte. Moderador: Maxcimiliano Muñoz Orozco.

Poniendo punto final al festejo, los visitantes podrán disfrutar de la actuación de la Banda San Andrés, exponente de la música tradicional de Sonora y Oaxaca.

Ubicado en la calle de Comonfort número 22, esquina con Dr. Hoeffer, Colonia Centenario, el Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora significa para sus visitantes una experiencia de aprendizaje para conocer el legado cultural de Hermosillo y comprender mejor la historia de este Estado y de México. ¡Felicidades por su vigésimo aniversario!

Tradiciones y Fusiones Musicales. Por México, en el Museo Nacional de Culturas Populares

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Tradiciones y Fusiones Musicales. Por México,

en el Museo Nacional de Culturas Populares

Con el sonido rítmico y enérgico de las percusiones, la guitarra y el clavecín, Eblen Macari Ensamble inauguró el pasado viernes 13 de octubre el encuentro “Sonidos de México. Sonidos de la tierra”, en su versión “Tradiciones y Fusiones Musicales. Por México”, ciclo que responde al compromiso institucional de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, para el fortalecimiento del Patrimonio Cultural Inmaterial y la Diversidad Cultural de nuestro país, a la vez de significar la solidaridad de los creadores con las poblaciones más afectadas por los recientes hechos.

                             

Al ser profundos conocedores de las tradiciones musicales de México y de sus raíces, estos intérpretes y compositores ofrecen nuevas propuestas sonoras y visiones en una creatividad única, con lo cual expresan su sentir que nos transmiten en sus canciones.

Así, en el patio Jacarandas del Museo Nacional de Culturas Populares se escucharon primero composiciones que aludieron a los sones huastecos y jarochos, con armonías provenientes de Beirut, Bulgaria, Bretaña y Lisboa.

Continuó la presentación del 13 de octubre Jorge Morenos y Ensamble Folía Huasteca, mientras que para el 14 y 15 se tuvieron las actuaciones de Grupo Alumbre; Gerardo Tamez y Ensamble Tierra Mestiza; Anastasia Guzmán “Sonaranda” y Ensamble, y Ramón Gutiérrez Septeto.

Sobre el tema de la fusión, Eblen Macari comentó que fue hace más de treinta años cuando la idea de mezclar el son mexicano con los ritmos árabes, le parecía algo posible. “La gente se burlaba de mí y al principio fue un proceso difícil, sin embargo, ahí está y ahora todo el mundo lo hace”. Añadió que la fusión es un movimiento que renació y nos enseña que la música mexicana no nada más es mariachi, sino que abarca todo un universo.

Jorge Morenos y Ensamble Folía Huasteca fue el siguiente en subir al escenario e hipnotizar al público con la cadencia de la guitarrilla renacentista, flauta, guitarra barroca, quinta huapanguera y viola d’gamba, acompañadas de la melodiosa voz de sus cantantes. El grupo rememoró las primeras composiciones de los sones jarochos, huastecos y jaliscienses.

En tanto, el sábado 14 el grupo Alumbre, conformado por cinco mujeres músicos de formación profesional, le rindieron un homenaje al amor y a la abundancia, que iniciaron con un canto de sanación dedicado a la música.

El sonido emanado del arpa, la jarana, la guitarra, las percusiones, el bajo y las voces de sus integrantes, se acompañaron de pasos de baile que se armonizaron con ritmos tradicionales y contemporáneos.

A su participación le siguió Gerardo Tamez y Ensamble Tierra Mestiza. Su interpretación, basada en la guitarra, el violín y el arpa, remitió a obras barrocas de los siglos XVI, XVII Y XVIII, cuyas adaptaciones y arreglos musicales a lo largo del tiempo dieron como resultado un intercambio cultural de gran riqueza entre Europa y América.

“La música folklórica mexicana tiene la gran virtud de tener muchos vasos concomitantes que se comunican”, argumentó Tamez en entrevista. Y añadió que ya pasó la etapa de nacionalismos, “lo que hacemos es música con nuestras raíces. Uno tiene que llevar a cabo la fusión con géneros con los que tenga afinidad o mayor dominio”.

Los grupos encargados de cerrar el ciclo fueron Anastasia Guzmán “Sonaranda” y Ensamble, que ejecutó piezas donde se acoplaron el flamenco, el jazz y ritmos de México, como el huapango, y Ramón Gutiérrez Septeto, que interpretó obras que fusionaron el jazz y el son jarocho, ejecutadas con requinto, jarana, percusiones, violín, contrabajo, teclado, voz y la presencia de una bailarina.

Al finalizar su actuación, Anastasia Guzmán destacó que en el proceso de creación y de fusión, “existe una falta de compromiso con los géneros en los que se trabaja, por lo que se cae en una suerte de champurrado”. Ante ello, éste tiene que estar siempre acompañado de experiencia, conocimiento de cada uno de los géneros a interpretar, de talento y mucha pasión.

Este ciclo de conciertos es una iniciativa de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, que busca fortalecer la obra de autores mexicanos que expresen con su música la diversidad creativa, en la que se fusionan los ritmos tradicionales con sonidos contemporáneos y de vanguardia.

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