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Inauguran la exposición Poética de lo urbano. Punk y metal en México, en el Museo Nacional de Culturas Populares

Invitación. Expo Poética de lo UrbanoInauguran la exposición Poética de lo urbano. Punk y metal en México, en el Museo Nacional de Culturas Populares

* La muestra documenta a través de 350 objetos entre discos, cintas, carretes de grabación, carteles de eventos y fanzines dos décadas de estos movimientos musicales y sociales en el país

Un total de 350 objetos entre cassettes, discos, revistas, fotografías, instrumentos musicales, dibujos, carteles de eventos, fanzines, premios y carretes de grabaciones, entre otros de incalculable valor para sus coleccionistas, constituyen la exposición Poética de lo urbano. Punk y metal en México, abierta al público hasta el mes de octubre próximo, en el Museo Nacional de Culturas Populares.

La muestra “no narra la historia de estas expresiones musicales; sólo se pretendió enmarcar toda una época, una etapa entre los años ochenta y noventa previa a la era de la Internet, donde todos los intercambios se hacían por correspondencia o cara cara”, refirió Olivia Domínguez Prieto, curadora de la exposición.

Los demos, los fanzines, fueron los elementos y sustentos materiales que sirvieron para ese intercambio cultural. Es abrir nuestro cofre de recuerdos,

compartir una parte de la memoria rockabilly, y también, de nuestras colecciones personales, agregó.

La jefa de Postgrado en Antropología Social de la Escuela Nacional de Antropología e Historia refirió que los fanzines fueron publicaciones independientes y artesanales que potenciaron las escenas de estos dos géneros musicales.

Fue a partir de los fanzines –narró– como se configuraron las geografías musicales, críticas, venta de demos y cassettes que antes de la era de Internet constituían la mejor manera de generar intercambios transnacionales en cuanto a música e información.

Se convirtieron asimismo en la fuente de una historia alternativa de la música, ya que los grupos y temas que aparecían en estas publicaciones difícilmente tenían que ver con la difusión de bandas de las industrias culturales, expuso la especialista.

Los jóvenes mexicanos identificados con el punk y el metal, ávidos de información, ideas y música encontraron en los fanzines el medio idóneo para poder expresar y compartir no sólo lo referido a sus gustos musicales, sino a la época vivida desde un nivel “a ras de suelo”, desde las casas, los barrios y ciudades donde habitaban, haciendo de los fanzines el testigo escrito de sus pasiones y vicisitudes cotidianas.

Las páginas de los fanzines –expuso-- se poblaron de bandas musicales, preocupaciones políticas y sociales, críticas al Estado, demandas de justicia y el grito de libertad de distintas generaciones juveniles. El metal y el punk saltaron del escenario a los

fanzines, de ahí que estos últimos sean, literalmente, el sonido hecho papel de estos y otros géneros musicales.

La socióloga, maestra en antropología social y doctora en urbanismo indicó que el punk como el metal, “innovando con sonoridades nunca interpretadas y letras en ocasiones de carácter polémico, nacieron bajo el signo de los tiempos y se han convertido en vehículos de canalización del descontento generacional, expandiéndose durante varias décadas”.

En México, agregó, los jóvenes de los años setenta habían recibido esa década entre las esquirlas de las represiones de 1968 y 1971 y la euforia del Festival de Avándaro, que tendría como consecuencia la supresión de las expresiones juveniles y en particular, la prohibición de los conciertos de rock.

La proscripción generaría espacios de relaciones marginales en las que los músicos mexicanos instauraron las condiciones necesarias para reunirse, reinventar su música y establecer grupos de escucha en los barrios de las ciudades, conformando “escenas” o identidades sociomusicales.

Los jóvenes punks y metaleros en México, como en muchos de los entonces llamados países del Tercer Mundo, se vieron obligados a crear sus propios medios de producción y distribución.

Mucha de la música e información que circulaba por aquellos años fue, principalmente, a través de cassettes grabados de manera precaria (demos) y fanzines de producción local que se distribuían por correo tradicional o con el intercambio cara a cara y de los conciertos que se organizaban en lugares que no contaban con garantías suficientes de seguridad y la calidad necesaria en la sonoridad.

No obstante, el panorama en la última década del siglo XX cambiaría de forma inesperada, en medio de una industria discográfica en auge que centraba su base de influencia en la venta de discos y en la organización de conciertos.

De este modo, visitaron nuestro país durante la segunda mitad de los años noventa, con más de una década de retraso, grupos internacionales de metal y punk, a la vez que grandes cadenas comerciales de distribución de discos se establecieron en los espacios metropolitanos, consolidando mercados que para aquella época parecían lo suficientemente sólidos como para perdurar.

Sin embargo, con la llegada del nuevo milenio, las condiciones de producción y distribución de la música se transformaron manera drástica con la introducción del Internet como medio de comunicación, que ha permitido transformar los conceptos del espacio y del tiempo.

La música en el siglo XXI ha perdido el formato, dejando de tener como medio de soporte al objeto y convirtiéndose en “descargas” que se almacenan en ordenadores y “nubes” virtuales.

Es posible encontrar entre los músicos y seguidores del metal y del punk que fueron parte de la “vieja escuela” una tendencia marcada a preservar las formas convencionales de escuchar la música y particularmente la defensa de seguir siendo una comunidad de sentido.

Rodolfo Rodríguez Castañeda, director del Museo Nacional de Culturas Populares, manifestó que los objetos recabados pretenden dar a conocer los mecanismos a través de las cuáles dichas corrientes –que han sido formas de cultura popular poco reconocidas desde la academia y otros círculos sociales- se establecieron en México durante las últimas décadas del siglo XX.

Los diversos objetos que han dado sentido a estas identidades sociomusicales son: discos, cintas, carretes de grabación, carteles de eventos y fanzines que generosamente músicos y coleccionistas han prestado, bajo el principio de dar a conocer el “baúl de sus recuerdos”, proponiendo la revaloración de los objetos y el reconocimiento de las biografías colectivas impregnadas en ellos.

La exposición Poética de lo urbano. Punk y metal en México invita a realizar un recorrido en el que las sonoridades y las imágenes llevan a las calles, a las “tocadas” y a conocer los sueños y realidades de los jóvenes punks y metaleros de las décadas de los ochenta y noventa, así como sus diferentes formas de expresión cultural, que hoy día son parte de la gran diversidad cultural que existe en nuestro país.

Sergio Bustamante, vocalista de Ramses, calificó como positivo la apertura de espacios institucionales para exponer y reconstruir la historia de esta música para el conocimiento cultural de las nuevas generaciones, porque se genera un reencuentro que posibilita que esta música se reproduzca, ya lo que “lo que el país necesita es rebeldía, cuestionamiento y conocimiento”.

Festival Nacional de las Culturas Populares

FNCP.01En el Festival Nacional de las Culturas Populares

se festejan la música, la danza y la palabra

* Músicos, poetas, cantantes, danzantes e investigadores de 18 entidades del país se darán cita para mostrar la riqueza cultural de México.

* Expresiones de los pueblos originarios, mestizos y afrodescendientes convergerán con propuestas desde la tradición a la contemporaneidad.

* Del 9 al 19 de agosto en el Museo Nacional de Culturas Populares, el Auditorio de la Secretaría de Cultura y el Palacio de Bellas Artes.

Una fiesta que celebra, promueve y fortalece la grandeza de las expresiones artísticas y culturales de la geografía mexicana, traducidas en música, poesía, canto, danza y charlas llegarán por primera vez de la mano del Festival Nacional de las Culturas Populares, que se celebra del 9 al 19 de agosto de 2018, en el marco del 40 Aniversario de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura federal.

“Este festival busca abrir espacios a estas prácticas artísticas mexicanas, que muestran la labor de creadores desde la tradición y la contemporaneidad. La sociedad podrá acercarse y conocer estas fuentes de nuestras culturas originarias, afrodescendientes, regionales y urbanas. Disfrutar de la música, la danza y la palabra, tres elementos básicos de nuestras tradiciones artísticas”, comentó Jacinto Chacha Antele, titular de la DGCPIU.

Aunado a lo anterior, Chacha Antele afirmó que con este festival la Dirección cumple parte de los derechos consignados en la Ley de Cultura, que convoca a abrir espacios para generar y mejor el acceso a estos bienes y servicios culturales, fortalecer la diversidad y promover nuestro patrimonio cultural inmaterial.

“El arte de la creación popular en México es muy vigoroso a través de culturas vivas y con representantes extraordinarios, que merecen un mejor futuro en los escenarios nacionales, además de un esfuerzo sostenido para su fortalecimiento comunitario, y desde las instituciones se tienen que apoyar estas iniciativas. Todo tiene que suceder desde y con la sociedad”, expresó el funcionario.

Representantes de Oaxaca, Yucatán, Michoacán, Quintana Roo, Guerrero, Hidalgo, Puebla, Durango, Jalisco, Querétaro, Veracruz, Sonora, Chiapas, Morelos, Tabasco, Chihuahua, Nuevo León y la Ciudad de México se reunirán en el Museo Nacional de Culturas Populares para entonar sones huastecos, tlixtecos y de artesa; canto cardenche, música de mayapax, mariachi, marimba y de fusión, además de la interpretación de danzas rituales, formarán parte de las actividades de este encuentro.

La inauguración corrió a cargo de los jóvenes ganadores del Segundo Concurso Nacional de Composición. Tradiciones y Fusiones Musicales. Propuestas Indígenas. El Ensamble Kujipy, Juumil Moots e Ireri, quienes ofrecieron un concierto el jueves 9 de agosto en el que dieron a conocer sus propuestas dentro de los géneros rock, jazz y música de fusión.

Las formas musicales mestizas, afromexicanas e indígenas se presentarán con exponentes como el grupo de mayapax Oxtul Mayaoób, Erick de Jesús Ocelotl, la Banda Guadalupana de Huazalinguillo, Staku y sus huastecos, Cardencheros de la Flor de Sapioriz, la Marimba Juvenil “Estrellita del sur” de San Bartolo Tuxtepec, los grupos P’Indekuecha, Siete Mares, el Mariachi Tradicional La Estancia, los Tamborichocos de Tabasco, el Dueto Makawi y el grupo Tayer, entre otros.

La tradición oral de los pueblos originarios, expresada también en la poesía en lengua materna, se disfrutará con una lectura de su obra de las poetas de Emilia Buitimea, Angélica Ortiz, Natalia Toledo y Ruperta Bautista, así como de los vates Feliciano Sánchez Chan, Gabriel Pacheco y Manuel Espinosa Sainos, quienes han sido acreedoras a múltiples premios, entre ellos el de Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas y el PLIA.

Las propuestas, igualmente reconocidas, de músicos y poetisas urbanas del país, entablarán un diálogo en el que se escucharán las voces de la ciudad recitadas por María Villatoro, Ramira Salmerón y Tania Cossío, en consonancia con el son tradicional, el danzón, rock, jazz y otros ritmos bailables, algunos en cuya propuesta se enmarca la fusión, que ensalza lo tradicional y lo contemporáneo. Es el caso del Grupo Yolotecuani, Ernesto Anaya, Anastasia Guzmán, y Patricio Hidalgo y el Afrojarocho.

Para completar el programa de actividades de este festival, el martes 14 y miércoles 15 de agosto, a las 12:00 horas, en el Auditorio de la Secretaría de Cultura, y con el ánimo de convocar a la reflexión, las ideas, el conocimiento y los saberes, investigadores, académicos y especialistas profundizarán en los temas: “Los Retos del Patrimonio Cultural Inmaterial de México desde la perspectiva de la sociedad” y los “Nuevos enfoques y planteamientos para la diversidad y la interculturalidad”.

En estas charlas participarán especialistas vinculados a procesos de organización de la sociedad civil, y el trabajo de algunos de ellos ha sido reconocido por la UNESCO; es el caso de Jorge Caicedo, Carlos Villaseñor, Sol Rubin de la Borbolla y Salomón Bazbaz. Desde el punto de vista académico, para hablar de acciones de campo y organización estarán Enrique Servín, Alfredo Delgado Calderón y Jaime Martínez Luna.

La clausura de este gran encuentro pluri y multicultural de México culminará con la entrega de la 15° Convocatoria del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas, que este año reconocerá a Esteban Ríos Cruz por el poemario en zapoteco Ca guichu guendarieedasiló (Las espigas de la memoria), el domingo 19 de agosto, a las 12:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Esta fiesta también llegará a finales del mes de agosto a la Casa de Cultura de Puebla, con un programa dedicado a los compositores. Con este festival también se busca generar presencia y continuidad, con la idea de fortalecer la diversidad y riqueza de las culturas populares de México.

El programa artístico del Festival Nacional de las Culturas Populares se desarrollará entre semana de 17:00 a 21:00 horas; sábados y domingos de 12:00 a 17:00 horas, en el Museo Nacional de Culturas Populares (Av. Hidalgo 289, col. Del. Carmen, Delegación Coyoacán, Ciudad de México). La entrada es libre.

MA

Veracruz se viste de fiesta para recibir al XXIII Festival de la Huasteca

IMG 20180803 WA0005Veracruz se viste de fiesta para recibir al XXIII Festival de la Huasteca

* Con la participación de niños y jóvenes huapangueros, la interpretación de la Danza de los Viejos y un ritual tének se inaugura este festival.

* Se rindió homenaje a una médico tradicional, un músico flautero y un investigador y promotor, impulsores destacados de la Huasteca veracruzana.

* Presentaciones editoriales, música, talleres, danzas y expoventa de productos culturales conformaron la jornada.

Tantoyuca, Ver.- Con fuegos artificiales, sones y huapangos interpretados por niños y jóvenes de la localidad, la ejecución de la tradicional Danza de los Viejos, un ritual tének y una noche de huapango, Tantoyuca le dio la bienvenida al XXIII Festival de la Huasteca, que se desarrollará del 2 al 4 de agosto en los terrenos de la feria de este municipio, conocido también como la “Perla de la Huasteca”.

Durante la inauguración, estuvieron presentes representantes de la Secretaría de Cultura federal, a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, así como de los gobiernos estatales de Hidalgo, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz, quienes integran el Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, que desde 1996 impulsa este encuentro donde se reúnen los creadores, investigadores y portadores de la cultura huasteca para dar a conocer y fortalecer la identidad y riqueza de esta región de México.

Jacinto Chacha Antele, titular de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) del Gobierno de la República, reconoció la unión de voluntades del equipo operativo y la participación de los creadores artísticos y detentores de la cultura huasteca, columna vertebral de esta celebración. “Con este evento vamos a celebrar la identidad de los huastecos, de la historia de la región, la construcción de toda esta cultura, que es un orgullo para México y para el mundo. Muchos de los valores culturales son conocidos más allá de las fronteras de México”.

Agregó que el Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, que agrupa 120 municipios de la región, “siempre ha sido una herramienta, un instrumento mediante el cual los cronistas, los promotores, organizaciones y portadores han podido tener un recurso para desarrollar sus iniciativas”. Al respecto, mencionó los talleres que se imparten a los niños de la huasteca donde aprenden y reproducen la tradición de la Huasteca, como una manera de construir el futuro en el presente.

Chacha Antele finalizó su intervención recordando que “las culturas se mantienen no sólo por la intervención institucional, a través de los programas y financiamientos otorgados, sino porque la sociedad, los pueblos y las comunidades quieren que su cultura prevalezca”.

Arturo Mora Campos, Coordinador General del Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, celebró la conjunción de esfuerzos de las seis entidades participantes y el recibimiento de Tantoyuca, localidad donde el 70 por ciento de su población pertenece a la etnia tének.

Por su parte, el presidente municipal de Tantoyuca, el Médico veterinario Amado Guzmán, expresó su beneplácito porque esta comunidad de la Huasteca Alta sea anfitriona de la XXIII edición del Festival de la Huasteca que consolida la cultura de la región en la que confluyen tradiciones, música, gastronomía y costumbres.

En este acto inaugural se realizó un homenaje a impulsores destacados de la Huasteca Veracruzana. La primera en recibir este reconocimiento fue María Teresa Hernández, médico tradicional y ritualista desde hace más de 35 años, originaria de Palzoquitempa, Benito Juárez, Veracruz; Camilo del Ángel Vidal, flautero y capitán del único grupo de la ancestral Danza del Tigrillo en toda la Huasteca; y Arturo Gómez Martínez, oriundo de Chicontepec, Veracruz, investigador y compilador de registros históricos de la Huasteca veracruzana, además de destacado artesano y promotor cultural.

Más temprano, esta celebración inició con un desfile de las seis delegaciones desde el Parque Central hacia los terrenos de la feria, con la participación de artesanos, bandas de viento y tríos de música, quienes con acordes y versos invitaron a los tontuyecos a integrarse a esta fiesta cultural y artística.

Durante el día se llevaron varias presentaciones editoriales, discográficas y documentales, entre ellas, el documental Día de Muertos en Chicontepec, Veracruz; la presentación del disco Mi Pánuco Bello de la huapanguera Irma Aradillas, en acompañamiento con el Trío Eminencia Huasteca; así como la presentación del disco Danza Los Tigrillos, primer registro musical en el que participa el músico Camilo del Ángel Vidal. Igualmente, se presentó el libro Sabores de la Huasteca, que coordina Roberto Villaseñor e incluye una selección representativa de platillos de la región.

En los terrenos de la feria donde se desarrollarán las actividades del festival, los visitantes podrán adquirir todo tipo de productos artesanales, degustar de diversa selección de platillos, así como asistir a los talleres de Quinta huapanguera; de elaboración de morral huasteco y elaboración y ribeteado de sombreros de palma, entre otros.

Con una noche de huapango y son concluye el XXIII Festival de la Huasteca

38521492 2120579104879285 7469148440723718144 oCon una noche de huapango y son concluye

el XXIII Festival de la Huasteca

* Las actividades de esta celebración fortalecieron los lazos de fraternidad y solidaridad de los habitantes de la región.

* Puebla será la entidad que reciba la edición del XXIV Festival de la Huasteca 2019.

Tantoyuca, Ver.- Al ritmo de música de huapango y alegres versos de canciones como “El Querreque” y “El Caimán”, concluyó el XXIII Festival de la Huasteca en Tantoyuca, Veracruz, y se entregó el bastón de mando al estado de Puebla, sede de esta celebración el próximo año.

Esta fiesta, crisol de las expresiones culturales de la región, tuvo la participación de cientos de portadores y promotores desde las trincheras de la música, danza, gastronomía, artesanías, literatura, medicina tradicional y la investigación.

Amado Guzmán Avilés, presidente municipal de Tantoyuca agradeció a los habitantes del lugar su asistencia y a quienes se integraron a esta fiesta de tres días provenientes de otros estados de la República Mexicana e incluso aquellos donde no existe la tradición del huapango.

Emelia Reyna Sánchez, representante del Instituto Veracruzano de la Cultura, aseguró que esta fiesta fortaleció los lazos de fraternidad y solidaridad entre los huastecos, que se reflejan en la música, las danzas, las artesanías, las costumbres e identidad, motivos de orgullo entre los habitantes de la región.

Al recibir el bastón de mando, elaborado por el destacado artesano nahua, oriundo de la comunidad veracruzana de Calaca, Bartolomé Hernández Hernández, el representante de Cultura y Turismo de Puebla, Víctor Carranca de la Mora, expresó: “Hoy nos toca asumir con mucho entusiasmo y gratitud la bella responsabilidad de ser anfitriones el próximo año. Estamos conscientes de que vivimos una época de transiciones, pero también de que la Huasteca trasciende cualquier administración. Por eso, hoy basta con congratularnos al recibir el bastón e invitarlos el siguiente año a

llevar a cabo el XXIV Festival de la Huasteca, en el estado de la talavera, el mole y canciones como La poblanita y La presumida”.

En la clausura del festival estuvieron también presentes Luis Antonio Vásquez, en representación de la Dirección General de Culturas Populares (DGCPIU) de la Secretaría de Cultura federal; Arturo Mora Campos, de la Secretaría de Cultura de Querétaro y secretario técnico del Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca; así como los representantes de las secretarías de cultura estatales de Hidalgo, San Luis Potosí y Tamaulipas.

Subieron al escenario a cerrar esta noche de son los tríos Paseador Huasteco, oriundos de Tantoyuca; Alegría Imperial, del estado de Hidalgo; los potosinos José Mendoza y los Cazadores de la Sierra y Alegría Xilitense; el Trío Inspiración de Pánuco; Pasión Queretana, los Jilgueros de Altamira y Joya Poblana.

Presentaciones musicales y editoriales completaron el programa de actividades

Durante estos los tres días de fiesta del festival, músicos, investigadores y promotores dieron a conocer lo último de sus investigaciones en torno al tema de la gastronomía, fiestas y el crisol cultural de los artesanos de la Huasteca en documentales y conferencias, además de novedades editoriales y discográficas.

El flautero Camilo del Ángel Vidal capturó en un CD los sonidos de la ancestral danza tantoyuquense de los Tigrillos, ejecutada por grupo indígena tének, en la que él tiene el cargo de capitán, acciones que contribuyen a su registro y lucha para preservarla.

Asimismo, la huapanguera Irma Aradillas presentó su disco Mi Pánuco Bello; al igual que los tríos tamaulipecos Tradición Genuina y Tenek Lem, conformado por sobresalientes mujeres intérpretes.

Mención aparte la reciente producción Sones de mi tierra, en la que se deja escuchar al virtuoso violinista y falsete privilegiado, Joel Monroy, músico de amplia y reconocida trayectoria, acompañado de otros talentosos colegas: Fernando Hernández, en la jarana y la voz y Bernabé Hernández en la quinta huapanguera. En este CD, el Trío Huasteco de Ciudad Valles recopila piezas

ya poco ejecutadas de la tradición huasteca potosina y otras composiciones representativas del estado en torno a este género.

Efrén Fayad Islas dio a conocer su libro “Huasteca para Niños” y Carmen Guevara narró algunas de las experiencias y anécdotas de “Los Grandes de la Décima”. Cabe destacar el trabajo de investigación contenido en la publicación “Sabores de la Huasteca”, coordinada por Roberto Villaseñor González, con el apoyo del Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca

En este libro, Villaseñor y un equipo de especialistas registró y realizó un profundo trabajo de investigación de campo, donde visitó decenas de cocinas huastecas para descubrir sus secretos y los de las portadoras de estos conocimientos culinarios. Después, éstos fueron transformados en recetas que dan cuenta de la riqueza de ingredientes endémicos que se pueden encontrar en las comunidades y de algunos de sus platillos rituales empleados en celebraciones, como el Día de Muertos, o Xantolo, en la Huasteca.

MAB

Ganadores del Segundo Concurso Nacional de Composición Tradiciones y Fusiones Musicales. Propuestas Indígenas

ganadores 1Se anuncian los ganadores del Segundo Concurso Nacional de Composición

Tradiciones y Fusiones Musicales. Propuestas Indígenas

* Las composiciones ganadoras aluden a experiencias sobre la migración, la devastación ecológica y el despojo de comunidades indígenas de sus hogares

* Los autores pertenecen a los pueblos mixe de Oaxaca, maya de Yucatán y purépecha de Michoacán

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, donde se reconocen las aportaciones de más de 5 mil grupos originarios del mundo y la lucha por el respeto a sus derechos, se premia el genio creativo y la defensa de la lengua materna de músicos indígenas mexicanos participantes del Segundo Concurso Nacional de Composición. Tradiciones y Fusiones Musicales. Propuestas Indígenas.

Migrar lejos de la tierra natal, atestiguar el despojo de las comunidades indígenas de su hogar, la deforestación y la sequía del lago de Pátzcuaro por la intervención de empresas de aguacate y fresa, son los conflictos que abordan en sus tres composiciones los ganadores de este certamen, organizado por la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura.

Esta competencia apuesta al fortalecimiento de la creación poética en lengua indígena y la experimentación sonora en géneros tradicionales y contemporáneos. El primer lugar lo obtuvo el Ensamble Kujipy de la comunidad mixe de Santa María Tlahuitoltepec, en Oaxaca. El segundo lugar, la agrupación yucateca Juumil Moots. Y el tercer sitio, la banda purépecha Ireri de Erongarícuaro, Michoacán (ganadora del primer lugar el año pasado).

En al menos un centenar de países se hablan alrededor de 7 mil lenguas nativas. México preserva 68 de ellas, con 364 variantes lingüísticas, convirtiéndose en una nación pluricultural, sustentada originalmente en sus pueblos indígenas. Este concurso es una prueba de ello y lo celebra con un concierto en el Museo Nacional de Culturas Populares, donde los ganadores subirán al escenario para dar a conocer sus proyectos musicales.

Originario del pueblo oaxaqueño Santa María Tlahuitoltepec, comunidad de gran tradición musical, el Ensamble Kujipy ha optado por el camino de la experimentación musical en géneros como el jazz, el blues y el rap con “slam” (poesía oral), interpretados en lengua mixe. “Jääkam”, o en español “Lejos de”, es el título de la composición ganadora.

En esta pieza, Kujipy aborda el tema de la migración a partir de las experiencias de algunos de sus integrantes, quienes alguna vez tuvieron que buscar sustento fuera de su comunidad. La soledad, la nostalgia, el trabajo duro poco remunerado, entre otras vicisitudes que enfrentan cada día los migrantes, inspiraron estas letras.

El segundo lugar lo obtuvo el grupo de fusión Juumil Moots por la pieza “Kuxa’anon”, que alude al despojo de comunidades originarias de su hogar y la destrucción de la naturaleza, incluyendo a Yucatán con la entrada de la llamada “economía verde”, en apariencia amigable, pero que a decir de la vocalista del grupo Yazmín Novelo, está destruyendo el ecosistema maya.

La canción es un llamado a no rendirse. “Tú viniste a mi casa y yo te abrí la puerta pensando que venías como un hermano y luego me di cuenta de que no. Intentaste a apagar mi luz, pero sólo la pudiste cubrir”, refirió la intérprete de la letra en lengua maya. “La música ha sido, históricamente, un instrumento de protesta y resistencia civil”.

La vocalista celebró que este certamen vivifique no sólo el idioma materno, sino también el discurso cultural que lo sustenta. Aseguró que el concurso remueve muchas dinámicas necesarias para dar a conocer a los creadores indígenas. “Nos obliga a profesionalizarnos en la parte técnica y de contenido. Éste no va a hacer que cambien las cosas, pero es una importante plataforma para que empiecen a moverse como un efecto dominó otros elementos y que logren tener eco en nuestras comunidades”.

La banda michoacana Ireri fue acreedora al tercer lugar gracias a la composición “Mátaru Irekua Jimpo”. Fieles a su propuesta, buscan fomentar en los jóvenes el uso del idioma purépecha y mostrar su preocupación por el medio ambiente al ritmo de jazz, rock y son tradicional.

La pieza habla sobre la sequía que experimenta la zona lacustre de Pátzcuaro debido, principalmente, a la deforestación y la plantación de fresa y aguacate por parte de industrias en la región. “Se trata de concientizar que el lago está muriendo. Para nuestros ancestros era un lugar de descanso. Como habitantes somos testigos de la devastación”, comentó el baterista de Ireri, Sergio de la Cruz.

El premio, además de un diploma de participación, incluye una dote de 50 mil pesos para el primer lugar, 30 mil para el segundo y 20 mil para el tercero. Las piezas ganadoras también formarán parte de un disco conmemorativo, en el que se incluirán canciones de otros grupos de esta edición.

Cabe destacar el trabajo de las agrupaciones que obtuvieron menciones honoríficas, como las oaxaqueñas Tëgaam Squad, intérpretes mixes de hip hop de la comunidad de San Juan Guichicovi; y los Músicos de Bre Men Ndzab, autonombrados “skapotecos”, que fusionan la música del género ska con la lengua zapoteca de Santiago Xanica.

De la comunidad Felipe Carrillo Puerto, en Quintana Roo, el rapero mayense Terko Yuum Baalam y su par, Isaac Martínez Iriarte, representante de Tlapa de Comonfort, en la Montaña Alta de Guerrero. Y, desde la Costa Chica del estado, el cantautor amuzgo de boleros, chilenas y huapangos, Irving Antonio Tsanjndyii.

Otra banda es Cauce Mirlo de Uruapan, Michoacán, que ha incursionado en el género del rock en lengua purépecha. En tanto, el grupo La Tri-Ya evoca la alegría de los ritmos populares y norteños de la comunidad yaqui de Guaymas, Sonora.

El Concurso Nacional de Composición nació el año pasado a la par de la consolidación del Encuentro Nacional Tradiciones y Fusiones Musicales: Propuestas Indígenas (creado en el año 2010), iniciativa impulsada por la Dirección General de Culturas Populares Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura federal, en colaboración con instancias de cultura estatales.

MAB

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